LOS FANTASMAS DE LA CALLE SAN LUIS
Por: Jose Manuel García Bautista

Nuestro vehículo marchaba hacía un lugar no desconocido para nosotros…,en poco tiempo estábamos en la calle San Luis en pleno barrio La Macarena, dejamos el Arco y la Basílica y nos adentramos por estos recónditos e inseguros -hoy- parajes de la Sevilla más castiza y enigmática. Mientras conducía por las angostas calles del corazón más rabiosamente vivo del barrio macareno me iba explicando donde nació, donde se crió, donde tuvieron lugar sus primeras correrías infantiles , la confitería de sus padres , la casa de sus otros familiares, sus amistades y, exultante, con un brillo muy especial en los ojos giró el volante en busca de nuestro destino final…

Contar una historia de fantasmas siempre es a los ojos del aficionado de estos temas un hecho insólito y muchas veces ,demasiadas, no deja de ser un acontecimiento casi increíble…siempre y cuando no le suceda a uno mismo…

Nuestra historia es uno de esos hechos fantasmales que lejos de ser insólito ya es muy bien conocida por una parte -afectada- de la población de la vieja Hispalis.

El destino final de estos dos investigadores no era otro que un extraño e histórico solar en obras que denotaba el inconfundible paso del tiempo por la inactividad, emplazado en la añoranza y extrema longitud de la calle San Luis de Sevilla.

En el corazón del barrio de La Macarena se han producido una serie de hechos y acontecimientos de naturaleza inexplicada. En el solar en obras, que en otros tiempos pertenecía al conjunto Convento – Hospicio de San Luis, los trabajos hace tiempo que se abandonaron, los continuos parones, la falta de medios y ,la razón más importante, los operarios que en ella desempeñaban su labor se negaron a continuar víctimas del terror que les provocaba una intensa y demoledora actividad poltergeist. Los primeros en notar que algo extraño ocurría en el solar fueron los perros que al principio habitaban guardando la obra, estos se quedaban en actitud defensiva mirando fijamente un punto y terriblemente agresivos, como si estuvieran viendo algo o “algo” asechara… Poco tiempo después comenzaron a manifestarse todo tipo de fenómenos anormales: “Fue increíble, las herramientas se movían solas e incluso la máquina se accionaba y apagaba sola, el ambiente era muy extraño y estaba muy cargado y todos los compañeros y yo mismo notábamos una extraña presencia en la obra, como si nos siguieran, miraban o acompañaban, era algo aterrador, una sensación muy extraña e incómoda…” nos comentaba M.G.S. “Estando en la obra antes de comenzar la jornada nos dimos cuenta de que todas las herramientas estaban apiladas formando una especie de montañita. Pensamos ,la primera vez, que se trataba de una broma o una gamberrada pero ocurría todas las noches y los de seguridad ni se enteraban , algo raro estaba pasando allí y nadie sabía nada aunque todos pensábamos que era algo fantasmal pero ,por miedo, nadie se atrevía a decirlo… el pensarlo o recordarlo me pone los pelos de punta, allí yo no vuelvo…” R.D. “Llegamos a meter todas las herramientas en un arcón metálico, atarlo con cadenas y cerrarlo bajo llave y candado colgándolo del gancho de la pluma (grúa) a unos quince metros de altura… Allí era imposible que ningún gamberro hiciera nada y muchos menos que los de seguridad no se dieran cuenta ni oyeran nada… ,a la mañana siguiente las herramientas aparecieron amontonadas nuevamente donde siempre… Al día siguiente se hizo lo mismo y nuevamente apareció todo igual, las herramientas en el mismo lugar amontonadas y el cofre totalmente cerrado a quince metros de altura… aquello parecía increíble, una broma de mal gusto, pero aquello nos estaba sucediendo, era real y nos ocurría a nosotros, algo estaba “jugando” con nosotros…” M.R.L.

Era un hecho que en lugar de la obra habían ocurrido hechos inexplicables y con una clara fenomenología poltergeist, pero las sorpresas no habían hecho más que comenzar…

En el lugar durante las excavaciones de infraestructura de la obra aparecieron útiles y vasijas romanas, algunas de ellas con piezas humanas en su interior, muchos de estos restos fueron expoliados por aquellos que creían que podían sacar un ingreso extra de la venta de estos restos arqueológicos…
A las pocas semanas de estar investigando este apasionante caso contactamos con J.L.G.M, vigilante de seguridad, que en un estado grande de ansiedad provocado por lo vivido en la obra y los recuerdos despertados con nuestra primera llamada nos iba a narrar su experiencia en el solar en obras: ” se hablaba de que allí ocurrían cosas raras y extrañas pero yo no echaba cuenta, creía que era para meternos miedo a los que hacíamos el turno de noche, la verdad es que no me preocupaban los comentarios y estaba acompañado por la radio. A mi nunca me sucedió nada hasta que una noche la radio comenzó a hacer cosas raras, el dial digital no dejaba de ir de un lado a otro (los números digitales corriendo) hasta que se apagó y ya no ha funcionado más… En ese momento noté una “ola” fría, muy fría, y noté la presencia, era alguien cerca de mi, me giré con la defensa en la mano pero no había nadie, eran las 3´30 h. de la mañana y sólo estaba yo y los focos de la obra. Me incomodó pero todo se complicó cuando alguien comenzó a darme en el hombro como cuando te llaman…pero allí no había nadie… , lo peor de aquella noche es que cuando aquella cosa dejó o se hartó de jugar conmigo pude ver como algo se alejaba pero sólo veía como se iban formando sus pisadas delante mía pero no al individuo que las provocaba… es decir, se que os parece increíble pero es verdad, como si un ser invisible las estuviera haciendo o provocando delante mía…” Desde aquel día nuestro testigo no ha vuelto a aquel lugar. Otros compañeros tuvieron experiencias similares, así J.R.T. comentaba lo siguiente: ” no queríamos ir allí solos, sabíamos lo que ocurría y nos daba miedo pero… si sucedía algo iba a pasar dando igual que estuviéramos solos que acompañados. Una noche estando en la obra ,sería principios de Enero sobre las 4´00 h., sentí como si estuvieran golpeando metal, era un sonido metálico, salí con la defensa en la mano y sólo vi que a los lejos (unos 20 metros) estaban las herramientas amontonadas ,pero eso era imposible ya que estaban colgadas bajo llave a unos quince metros de altura o más…. Me vi forzado a estar allí todo el resto de la noche ya que alguien , ¡qué iluso!, podría robarlas. Estando allí vi perfectamente como las herramientas se movían solas, no un movimiento exagerado, era leve pero se movían y alguien lo debía de estar provocando pero ese alguien no era de este mundo y mover una pala requiere fuerza… Pero si increíble fue vivir aquello más lo fue otra noche en la que una voz me dijo claramente:” Pepe ven” y claro mi instinto fue el de ir… y allí estaba… era una sombra, una silueta “humana” frente a mi que se reía y se esfumó…,no era ninguna broma, eran las 2´00 h. de la mañana y no había nadie, aquello era un volumen tenebroso…” J. R. T. no pudo seguir contándonos más sobre su experiencia, el shock vivido fue muy grande.

Investigando la línea de seguridad de la obra descubrimos como otros vigilantes habían tenido experiencias similares en la soledad de la noche , uno de ellos incluso llegó a ver un ser traslúcido vagando por la obra ante sus horrorizados ojos (extremo confirmado con el testigo) .Esto es un hecho incuestionable, una certeza.

Consternados por toda la información recopilada ,por los testimonios recogidos y por nuestras numerosas visitas a la zona nos dispusimos a tratar de encontrar alguna explicación o causa que pudiera justificar tan asombrosos e inquietantes fenómenos. Descubrimos así como el lugar guarda una extraña y particular relación con la muerte, un sádico juego vida-muerte que ha dejado su huella en estos otrora tranquilos parajes del barrio macareno.

La obra se asienta en lo que hace dos siglos y hasta hace no demasiado tiempo era un antiguo convento -hospicio llamado se San Luis (o los Luises) que ocupaba toda la manzana y en las que más de una pequeña vida dejó la misma y no precisamente provocado por el infortunio… El lugar y sus aledaños siempre ha tenido en Sevilla la vitola de estar encantado o contaminados por fantasmas. Famosas fueron las visitas que durante la década de los 80 hizo el investigador José Luis Hermida junto a Daniel Ortiz en las criptas cercanas bajo el subsuelo de la iglesia de San Luis y la también próxima de El Valle . Hoy nos llegan bastantes psicofonías obtenidas en el lugar y en cuyo análisis estamos siendo ayudados por los miembros y expertos del SEIP Pedro Amorós y Pedro Fernández. ¿Existieron indicios o pruebas de fantasmas en este lugar? Se registraron fotografías y se hicieron pruebas psicofónicas bajo la iglesia pero sólo se tuvo certeza de extraños y anormales ruidos que allí se producían, sin embargo , en el exterior, en la obra, la actividad paranormal era mayor y más atrevida como hemos comprobado.

AÑO CERO seguía investigando y pudimos descubrir como en el lugar ,en unos terrenos aledaños, se hallan bajo el nivel del suelo a unos cuatro metros y al descubierto unas viejas ruinas romanas de la Hispalis más antigua. En ella se descubrieron en la década de los 80 los cadáveres de seis personas en el mismo asentamiento y de la misma época. Lugar que había sido utilizado como lugar de enterramiento de aquella familia y junto a la cual y en latín rezaba una tablilla con la siguiente leyenda:”No turbar la paz de este lugar”. La noticia saltó a los rotativos locales de la época por “su valor histórico -arqueológico”. Muchos dicen que son los espíritus de los allí enterrados los que no dejan vivir a los que hoy lo habitan…

Pero la historia negra de tan fatídico lugar prosigue y nuestros progresos avanzaban a medida que lo hacía nuestra investigación. En el lugar y sus entornos o cercanías también se han producido una serie de hechos luctuosos ,muchos de ellos -dicen- inspirados por la negatividad y ambiente del mismo. Sus cercanías durante la década de los 90 registró tres suicidios, dos de ellos provocados por personas con graves depresiones que no encontraron más salida a sus problemas que la de arrebatarse aquello único que poseían: su vida, por respeto no comentaremos nada más sobre las mismas. Sin embargo si hemos de detenernos en la tercera de ellas: la víctima de cruel final no fue otra que la de M.C., nadie sabe las razones sólo que era una persona triste y meditabunda que un buen día -o fatídico día- decidió la salida menos esperada que cualquiera de sus amigos supondría para él… Fue de lo más terrible, Manuel sacó su viejo machete y lo afiló concienzudamente ,su punta era un mortal estilete, lo apoyó contra el hueco de su corazón, echó a correr contra una pared del inmueble de forma que esta golpeara la cabeza del mismo y rajara con el impulso el pecho de Manuel agotando la vida de su maltrecho corazón. Sin dudas una muerte violentísima que aún hoy se conserva en el recuerdo popular de los vecinos de la calle San Luis. Hace ya un par de años y muchos comentan que es su alma la que jamás abandonó su barrio y que aún se la puede ver certificando su cruel final. La noticia por como se produjo nuevamente saltó a los medios de comunicación sevillano creando una gran conmoción.

Tampoco hemos de olvidar en esta crónica de la Sevilla más oculta el “cadáver del baúl” . Apareció precisamente en esta misma calle y muy cerca del lugar objeto de nuestra investigación. Un buen día un acaudalado y afeminado viajante sevillano se marchó, era -supuestamente- uno de sus tantos otros viajes con la salvedad de que este no incluía el billete de retorno. Sus vecinos al ver que el tiempo pasaba y no aparecía se alarmaron y avisaron a la Policía sevillana. Cuando las fuerzas del orden se personaron en el inmueble y una vez registrado no hallaron nada anormal: la casa estaba en orden y recogida, la ropa en su sitio perfectamente ordenada y colocada y parecía que su morador realmente estaba de viaje. Al comenzar a desalojar de efectivos la vivienda uno de los policías observó un viejo baúl, su peso era excesivo y al abrirlo apareció el desaparecido viajante…el cuerpo sin vida y ya sobradamente descompuesto de P.R. había aparecido…su viaje no incluía su regreso y el Saber popular hizo de Pelayo un nuevo fantasma que explicaba las apariciones de la calle San Luis.

No ,no terminan aquí todavía los acontecimiento necrológicos de la calle San Luis. Recientemente un súbdito francés fue tiroteado en el lugar, sin motivo aparente, sin causa justificada y sin mediar palabra o robo, las balas acabaron con su vida…una nueva vida que se cobraba la leyenda negra del lugar. La noticia fue emitida por CANAL SUR TV y Radio, TVE y por los medios de comunicación sevillanos así como la totalidad de rotativos de esta ciudad.

Pegado a la iglesia de San Luis encontramos las instalaciones del Centro Andaluz de Teatro (CAT) y también en este recinto ,que antes perteneció al mismo conjunto Convento- Hospicio de San Luis, ha registrado actividad paranormal que ha inquietado a sus alumnos, profesores y cuerpo de esta institución. Actualmente dedicado a la Producción de Montajes Teatrales, en otros tiempos también se dedicaba a la formación de actores y precisamente muchos han oído ruidos extraños, han visto luces y cuerpos luminosos moverse por el recinto, alaridos y extrañas apariciones y desapariciones de objetos ante los alucinados ojos de los vigilantes nocturnos. En concreto las zonas de más frenética actividad paranormal se registra en un pasillo en forma de “L” de unos doce metros de largo en el cual existe una entrada en forma de saliente a la cripta cerrada por una vieja puerta de madera franqueada por una sólida berja férrica. La segunda zona caliente la encontramos en los pasadizos existentes entre las taquillas o vestuarios que se comunicaban con el patio o aula de interpretación. En esta zona también se pudieron ver extrañas formas luminosas y lastimeros quejidos sin origen definido ya que en el lugar no había nadie excepto el efectivo del cuerpo de seguridad. Manuel Fernández ,un alumno, nos cuenta su experiencia: “Era de noche ,mes de Febrero, hacía frío y solo quedábamos algunos ensayando. Yo iba desde el patio de la cafetería hacía la zona de vestuarios, entonces me sacudíó una terrible “ola” de frío que fue muy perceptible y al fondo del pasillo pude ver una especie de humo que avanzaba hacia mi y me atravesó, entonces todo volvió a ser normal…fue algo muy extraño…lo pasé muy mal”. El último foco conflictivo lo encontramos en una habitación que está transformada en una pequeña capilla y que es utilizada para los montajes de pantomima y cuyo emplazamiento es famoso por los extraños ruidos que allí se producen, se da la circunstancia de que el lugar se halla decorado con cráneos y huesos humanos -reales o ficticios-. Vigilantes de seguridad y familiares nos comentan sus experiencias vividas en el CAT, así L.G. comentaba: “No se lo que allí habrá pero de este mundo no es… ,los que cumplíamos servicio de noche en el edificio nos negábamos a trabajar solos, aquello era de locos… ruidos extraños, quejidos lastimeros, llantos , frios repentinos, risas… bajar a la cripta era lo peor, cada vez que se abría la puerta e ibas para allá un quejido te helaba la sangre .Muchos estábamos de los nervios y no era raro que a medianoche un compañero pidiera el relevo de servicio por no aguantar más”. Se dice que como en el lugar se trabaja potenciando la sensibilidad de los jóvenes actores se les hace más sensibles a este tipo de fenómenos.

Por último un antiguo vecino del lugar, D. Francisco García, nos comentaba en nuestra rueda de entrevista a vecinos de la zona como aquel lugar esta poseído por una extraña influencia y que siempre han sucedido cosas extrañas, desde que él tiene recuerdos del lugar. Incluso hace 50 años “los niños jugaban en la zona a cazar a las brujas ya que los ruidos y los comentarios sobre fantasmas y aparecidos eran diarios…”

El influjo del lugar también afectó a estos investigadores, así José Manuel García ,tras avanzar la noticia en una breve conexión para el programa de Iker Jiménez “Milenio 3” de la Cadena Ser (nivel nacional), cayó víctima de unas extrañas y repentinas fiebres de 39ª no sin antes comprobar la negatividad y extraños ruidos en el lugar. Tras una noche de pesadilla en la que una voz le repetía una y otra vez “es sólo un aviso, es sólo un aviso…” y una cara que ponía imagen a esa voz. El hecho no dejaría de ser casual si no fuera por que a los dos días y una vez restablecido recibía las fotografías de uno de los suicidas… era el rostro visto en los sueños … (existe parte médico de urgencia).

Sin duda alguna los hechos acontecidos en la calle San Luis hacen que por su extraña fenomenología y luctuosidad se haya ganado por derecho propio un lugar entre los lugares condenados de Sevilla y de nuestra geografía mistérica además de haber obtenido por méritos propios el calificativo de MALDITO. El tiempo da y quita razones y la Sevilla dedicada al misterio hoy mira atentamente a todos los sucesos que alteran a sus vecinos y que se deben a los fantasmas de la calle San Luis.