‘VERÓNICA’, LOS PELIGROS DE LA OUIJA

Por: Jose Manuel García Bautista

La película de terror de Paco Plaza “Verónica” ha vuelto a poner de actualidad el que es uno de los casos más impactantes de poltergeist en España, el denominado “Caso Vallecas”, un caso que tiene su réplica en el Aljarafe sevillano.

El “Caso Vallecas”

Es uno de los casos más impactantes y tremendos que demuestran a la claras el peso de un fenómeno paranormal y de cómo puede llegar a afectar a una familia y a las personas que entren en su radio de acción .Es el ejemplo claro de una actividad paranormal, de una actividad que puede llegar incluso a plasmarse en el parte oficial de intervención de la policía local de Madrid, un trozo de Historia de los fenómenos paranormales.

Sucedió en Madrid, eran los comienzos de la década de los 90 y el simple conocimiento del mismo asombraba a los investigadores que escuchaban hablar de él o aquellos que ya habían estado en el inmueble donde se producían los fenómenos inexplicados.

Una fecha debe quedar marcada en la memoria: el 14 de Agosto de 1991. Ese día una joven, Estefanía Gutiérrez Lázaro, fallecía por muerte súbita, parada cardiorrespiratoria, según informe de la autopsia realizada por el equipo forense. En una chica sana fue tildada de “muerte extraña” y de ahí la investigación.

Claro que habría que buscar en todos los polos de esta historia para saber que había unos antecedentes inquietantes…
Estefanía vivía en la calle Luis Marín del popular barrio de Vallecas en Madrid, era una apasionada del misterio y lo desconocido, siempre estaba queriendo experimentar cosas nuevas, el “sabor” del misterio, el disparo de adrenalina de lo oculto.

Tras la muerte de un familiar Estefanía, su abuelo por parte materna, quiso contactar con el espíritu del novio de una amiga fallecido en accidente de motocicleta y para ello se dispuso a jugar una ouija en el centro educativo donde estudiaba teniendo como compañera de experiencia a una amiga interesada también en estos temas.

Estefanía y su amiga pusieron el tablero en el medio y un vaso de master y comenzaron la sesión. A mitad de ella fueron sorprendidas por una profesora sustituta que las reprendió, el vaso se rompió y de él manó un humo extraño de color negro, denso, que aspiro por las fosas nasales Estefanía, quién comenzó a sentirse mal y convulsionó.

Fue el comienzo de una dramática historia que afectó a su salud, tanto que esta se deterioró poco a poco, paulatinamente. Consultaron médicos y especialistas pero nadie parecía saber qué mal aquejaba a Estefanía hasta que esta falleció.

A partir de ese momento la familia Gutiérrez Lázaro comenzó a vivir su particular tormento, su particular calvario. En la casa comenzaron a vivirse hechos realmente fuera de lo normal: objetos que se desplazaban solos, ruidos extraños, sombras que paseaban por la casa, golpes, tremendos porrazos, descensos de temperatura… Todo un abanico de lo que supone un presunto fenómeno paranormal.

Al conocerse el caso muchos fueron los investigadores que se interesaron por él, quizás uno de los primeros fue el del mítico Juan Antonio Cebrián en “Turno de Noche” junto a Germán de Argumosa, en el que se hicieron eco de los sucesos que se vivían en el inmueble de la calle Luis Marín.

La familia estaba asustada, atormentada, al hilo de la histeria ante lo que veían sus ojos día tras día y muchas preguntas que se agolpaban: ¿Era el espíritu de Estefanía el que provocaba todos aquellos fenómenos? ¿Qué hacer? ¿Dónde podrían darle alguna ayuda?, y como último recurso llamaron a la policía.

Una vez llegaron los agentes a aquel domicilio aquejado de fenómenos paranormales fueron participes y testigos de cómo un crucifijo, el Cristo, se daba la vuelta siendo arrancada la imagen. Un póster quedaba marcado con tres arañazos en forma de garra. Además la familia relataba como veían seres oscuros sin rostro en la habitación, alrededor de su cama, rezando pero sin ojos ni bocas, sombras que reptaban por la habitación.

La policía, que estaba curada de espantos, no creía demasiado aquello hasta que lo vivieron en directo: agresiones, respiraciones en la habitación de origen desconocido, el crucifijo o de como una fotografía ardía espontáneamente en el vacío ¡imposible!… La realidad superaba a la ficción.

Otra fecha histórica: el 27 de Noviembre de 1992 acuden a la calle Luis Marín dos coches patrulla, al llegar la familia está aterrorizada: los fenómenos que se están viviendo en ese mismo momento en la casa.
La policía deja constancia en el parte de intervención, y manifiesta que, una vez se ha entrevistado con la familia y observado el interior de la casa, según comunica, se le ha puesto el vello de punta.

Estando sentados en compañía de toda la familia, pudieron oír y observar como una puerta de un armario perfectamente cerrada, cosa que comprobaron después, se abrió de forma súbita y totalmente antinatural.

Momentos después pudieron percatarse y observar como en la mesita que sostenía el teléfono, y concretamente en un mantelito, apareció una mancha de color marrón consistente que el Z-2 identifica como babas.

En el recorrido que hicieron por diversas habitaciones de la casa observaron un crucifijo de madera al que, el fenómeno al que estamos haciendo referencia le había dado la vuelta, arrancándole el Cristo adherido al mismo.

Que, según manifiesta una de las hijas, tomo el Cristo del suelo y lo adhirió detrás de la puerta de la habitación junto a un póster produciéndose también de forma súbita y extraña tres arañazos sobre el citado póster”.

Los cuatro agentes concluían de forma categórica: “hay una serie de fenómenos de todo punto inexplicables”.

La familia acabó dejando el hogar en la calle Luis Marín. Con el tiempo lo ocupó una familia inmigrante y los fenómenos seguían produciéndose en una medida más leve hasta ir desapareciendo. Tal vez la fuerza emocional alimentaba a aquel ente atrapado entre recuerdos, sentimientos y cuatro efímeras paredes.

El “Caso Vallecas” en el Aljarafe de Sevilla

Una solitaria vela al final de un oscuro y frío pasillo a la puerta de un dormitorio es el silencioso testigo de los sucesos ocurridos en esta vivienda sevillana cuyos inquilinos han debido abandonarla guiados por una fuerza o entidad desconocida sumamente violenta que no les ha dejado mayores opciones…

No recuerdo haber pasado momentos tan intensos en más de 15 años de investigación, siendo las posesiones, fantasmogénesis y los fenómenos de poltergeist algo por que no se me despertaba demasiado el interés.

Era el mes de Mayo de 2002 cuando una llamada telefónica de un miembro de las fuerzas del orden público me alertaba extraoficialmente sobre lo que ocurría en aquel inmueble. J.P.R., asustado, me decía:” no te puedes creer lo que allí sucede si no lo ves: platos que vuelan, ruidos extraños, golpes, luces que se encienden y apagan sin que haya nadie, grifos que echan agua sin haberla, sombras, frío, neblina…aquello es de película…,ahora mismo pasan a buscarte”.

Creí que la excitación de mi amigo debía de tener una explicación más que lógica y mientras subíamos al Aljarafe sevillano nadie me daba explicaciones, simplemente que había habido varias visitas policiales al lugar debidos a ruidos del vecindario… Llegamos al lugar y nada hacía sospechar lo que en aquellas viviendas ocurría. Recuerdo que cuando analizaba el caso para “Milenio 3” ambos coincidíamos en las semejanzas que nos evocaba con el conocido caso poltergeist de Vallecas y que aún hoy persisten pero en menor intensidad, de nuestra misma opinión también eran investigadores de mucho prestigio nacional, algunos también lo vivieron en vivo y en directo.

Subíamos por las escaleras cuando uno de mis compañeros en ésta aventura mudó la cara y se echó atrás: “yo ahí no vuelvo a entrar…”, “tan grave no será la cosa” pensé…pero me equivocaba. Una vez en el inmueble comprobamos como la temperatura bajaba casi una veintena de grados siendo ostensible el descenso de temperatura en comparación con la habitual en Sevilla a mediados del mes de Mayo. Sobre el suelo se extendía un tupido y denso manto neblinoso de 10 cms. de espesor más propio de un film de terror ambientada en la Londres victoriana que de un fenómeno real. “Aún no has visto nada…” me susurraron al oído. Avanzamos por el pasillo mientras que un extraño silencio se apoderó de todos, segundos después se oyó un gran estruendo en la cocina…, cuando llegamos a la carrera a ella con el sobresalto en el cuerpo el espectáculo era dantesco: puertas abriéndose y cerrándose, luces que se encendían y se apagaban, platos que salían disparados, extraños ruidos y ni rastro de lo que había provocado aquel estruendoso ruido. Seguidamente la tranquilidad absoluta, más frío y extraña sensación de ser vigilado sólo sabe Dios por quién.

En sucesivas visitas al inmueble los fenómenos siguieron produciéndose con igual intensidad y análogo a lo vivido en la casa en otras visitas en investigando el mismo caso.

Las fuentes e investigaciones oficiales no han podido explicar el origen de los ruidos y fenómenos que allí ocurren por ser de “explicación superior al cometido del Cuerpo que representan”, dejando esas explicaciones para expertos que entiendan en materias paranormales o en el peor de los casos en manos sacerdotales en la más absoluta de las discreciones.

Esta sería grosso modo la crónica “detallada” de las diferentes visitas realizadas al inmueble pero todo tiene un comienzo…
En el año 2001, el 10 de Noviembre, Mª. Luisa R. , de 15 años, salía de su casa recoger a varias amigas. Era la menor de una familia de cuatro miembros teniendo una hermana mayor que ella dos años que en muchas ocasiones era su amiga y su confidente. Mª. Luisa era una joven fuerte, sana, de excelente salud…, aquella tarde regresó junto a sus amigas y jugaron un rato al mal llamado juego de el “vaso” –vasografía, análogo a la ouija- .Vivía esta familia en una ciudad dormitorio en el Aljarafe sevillano y jamás habían tenido ninguna experiencia y fenómeno paranormal hasta aquel día…, tras varias horas en la habitación de la menor las chicas se marcharon de casa sin que hubiera ocurrido nada anormal. 48 horas más tarde la joven fallecía sin motivo aparente, según el Instituto Anatómico Forense la causa fue una parada cardiaco-respiratoria, era el 12 de Noviembre del mismo año.

Consultadas las amigas de la joven sobre aquella sesión de ouija todas concluyeron y coincidieron en que no había sucedido nada especial salvo que en unos de los mensajes recibieron una comunicación en la que se les comunicaba que una de ellas se reuniría en el Hades con la entidad muy pronto…, evidentemente las chicas desconocían que el reino de los muertos y el Hades es los mismo.

Entre la tristeza y la pena de la pérdida irreparable de un familiar transcurrieron las horas siguientes hasta que en la noche del 14 de Noviembre unos extraños ruidos que provenían de la habitación de la fallecida al fondo del pasillo alertaron a la familia…golpes secos o continuados a rachas se gran sonoridad despertaron a todos, al abrir la puerta de la habitación la perplejidad se apoderó de todos: las muñecas de Mª. Luisa, aquellas inseparables compañeras de juegos, se movían lentamente manejadas por una mano invisible a la vez que la luz replicaba en un extraño baile de sacudidas luminosas… Sólo fue el comienzo, en lo sucesivo los cuadros castañearían en la pared, la cocina sería poseída por una extraña entidad que abría y cerraba puertas, luces, grifos, persiana, cubiertos y demás enseres que “volaban” sin causa aparente. El frío se fue apoderando del hogar de esta familia sevillana mientras en los meses sucesivos también soportarían las protestas vecinales atenuadas por el conocimiento de las circunstancias de la familia gracias a las angustiadas explicaciones dadas por los relatos de la madre de la fallecida…pero no estaba en sus manos el apaciguar dichos y molestos ruidos.

La familia mientras vivía atemorizada y difícilmente la pesadilla de la muerte de la pequeña superaba a esta otra.
“Algo de otro mundo ha ocupado mi casa y no nos deja vivir” relataba angustiado Antonio R., padre de la fallecida. En Febrero de 2002 la familia abandonada la vivienda, atrás quedaba la casa poseída por “algo” y por muchos recuerdos.

Desde los meses de Febrero hasta hoy (Diciembre-Enero´03) la casa está y sigue deshabitada, en venta junto a otras del mismo edificio. En estos meses han sido varias las denuncias interpuestas por los ruidos que se originan en ella a sabiendas de la idéntica y conformista respuesta: “No hay explicación”.

En las diferentes realizadas se comprobaron todos los fenómenos descritos y uno no menos curioso: las baterías de nuestras cámaras –vídeo, digitales, fotográficas- quedaban absorbidas, agotadas pese a ser nuevas o recién cargadas.
El padre de la fallecida nos acompañaba relatándonos que se habían oído voces y susurros y que habían tenido que poner en las puertas cuñas para atrancarlas y que no dieran más portazos que molestaran a los vecinos.

Extrañas sombras asechan la casa, en su pasillo o habitaciones, se pueden oír perfectamente pasos y pisadas en las mismas así como golpes en los tabiques , un día apareció en la pared de la habitación de Mª. Luisa un inquietante mensaje: “Siempre estaré aquí”…igual que apareció desapareció… Los bultos y paquetes permanecen mudos e inertes por toda la casa, vestigios de una mudanza jamás concluida y difícil de terminar.

¿Sugestión colectiva, miedo o fenómeno paranormal? Particularmente siempre he sido bastante escéptico ante todo estos tipos de casos conscientes de mil posibilidades que lo pueden explicar pero sólo cuando uno comprueba personalmente estos fenómenos descubre la verdadera dimensión y trascendencia de este caso.

Carmen R., hermana de la fallecida, nos relataba: ”Luisa no estaba mala, sólo el último día estaba con vómitos y tenía un comportamiento extraño. Aquella noche yo no podía dormir, eran las dos o dos y pico de la mañana y en mi cuarto entró una ventolera helada… sentí pasos y la puerta se cerró, no hizo más que cerrarse cuando los cajones comenzaron a abrirse y cerrarse con mucha fuerza, la persiana vibraba y yo chillaba histérica, mis padres no podían abrir la puerta y cuando lograron entrar las luces se comenzaron a encender y apagar…yo estaba muy nerviosa, lloraba sin parar y a la mañana siguiente mis padres decidieron que nos marchábamos a Sevilla a vivir… Poco a poco vamos haciendo la mudanza pero impone volver allí. Mi madre va más a menudo, le dijeron que pusiera una vela en el cuarto de Luisa que eso ahuyentaría al espíritu y su alma descansaría en paz y de vez en cuando va… No creo que mi hermana sea esa espíritu, mi hermana jamás nos haría daño…”
Vallecas, el Aljarafe… Nada escapa a un fenómeno paranormal, a un fenómeno atemporal que en cualquier momento se puede manifestar y pasarle incluso a usted… ¿Quién sabe?